martes, 12 de octubre de 2010

Ceremonia hindú, por qué no?



Bueno, el viernes pasado mi compañera francesa del instituto, Muriel, me invitó a una ceremonia hindú con sus compañeros de piso. Admito que dudé porque sonaba a encerrona-capta adeptos pero pensé, por qué no? Siempre puedo salir corriendo en un momento dado...
Así que me planté en casa de Muriel para cenar con sus compis (que son de Malasia y Singapur respectivamente) y después nos fuimos al centro comunitario del barrio donde se suelen reunir. Creo que en otra parte de la ciudad hay un templo donde hacen reuniones más importantes pero esta era más para la gente de los alrededores, petit comité :)
Llegamos a eso de las 7 y ya había mucha gente esperando a que empezara la ceremonia. Nada más entrar nos presentaron a unos cuantos de los que había y se interesaron mucho por nosotras, preguntándonos de dónde éramos, qué hacíamos en Newcastle etc
Al fondo de la sala había un altar con velas, inciensos y fotografías de un tal Baba. Para que os hagáis una idea de quién era y lo que hacía, mejor os dejo el artículo de la wikipedia porque es un poco complicado:
Las mujeres sentadas a la izquierda, los hombres a la derecha y luego la gente que cantaba los mantras y tocaba los instrumentos se pusieron en una alfombra delante del todo. Y cuando empezó la ceremonia, parecía que no estaba en tierras inglesas sino en algún lugar de India... la música, las voces tan características de las mujeres, el olor a incienso: genial. La encargada de la zona de las mujeres, nos iba dando una cucharadita de unos polvos grisáceos, como si fuera la hostia sagrada del cristianismo. El caso es que yo no sabía que hacer con aquello y me copié de la mujer de mi izquierda: primero se untan la frente, luego el cuello y las muñecas y lo que queda lo chupan de la palma de la mano o, como en mi caso, se lo frotan por las manos. 
Para terminar, un hombre que había traducido un libro sobre el tema nos dio una pequeña charla resumiendo lo que decía ese autor sobre la historia y los orígenes de su creencia. Luego, nos ofrecieron comida (bendecida junto al altar durante la ceremonia) que por cierto estaba riquísima. Era una mezcla de garbanzos y maíz con especias y un dulce de cacahuetes.
De vuelta en mi puente, todavía seguía escuchando el ritmo de las canciones y tenía el sabor de la comida en la boca. Una experiencia increíble... lo mismo repito!
Un abrazo,
Geles*
PD: añadiré alguna foto y vídeos con los mantras cuando pueda x

3 comentarios:

  1. lo de los polvos esos raros no me lo habías dicho! qué miedo! jajaja lo primero que habría pensado sería que eso era algun tipo de droga! jajajaja Por lo demás, muy interesante todo lo que cuentas. Lo de la música tuvo que ser alucinante. Y por lo que dices, es que hiciste fotos y videos? ainsss, eso hay que verlo!!! ^^

    Besos y cuídate :)

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  2. jajaja yo me mosqueé con los polvillos esos, pero es eso, como la hostia pero en polvo...

    no pude hacer vídeos porque no sabía si podía pero creo q la compañera de Muriel sí que hizo. a lo que me refiero es a vídeos en internet con las canciones que cantaron... más menos!

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  3. Madreeeee miaaaaa jajaja... vaya con los polvitos mágicos... que guay tia... la de cosas que estás viendo :) eso por aqui no se ve...

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